Comedia de Fundación Cultural Patagonia
La primavera del año 2000 fue el marco ideal para el surgimiento de la Comedia de Fundación Cultural Patagonia, un grupo teatral cuyo objetivo fue continuar la labor artística que la Comedia de Casa de la Cultura desarrolló en General Roca desde principios de los años setenta. Esta prestigiosa agrupación nació gracias al esfuerzo de un grupo de artistas amantes de las tablas, liderados por el doctor Norberto Mario Rajneri, durante los años que estuvo al frente del proyecto cultural de Casa de la Cultura.
Con el nacimiento de una nueva institución: Fundación Cultural Patagonia, el 19 de mayo de 1990; su creador, el doctor Rajneri, convocó a integrantes del elenco original y nuevas figuras para el reencuentro con la clásica agrupación. De esta forma, la Comedia de Fundación Cultural Patagonia, comenzó a desandar el escenario del Auditorio “Ciudad de las Artes”, con la presentación de “Las hijas de Santa Rosa”, una obra del autor roquense Dinko Varga, premiada por el Instituto Nacional de Teatro en el Primer Concurso Nacional de Obras de Teatro 1998. El punto de partida del texto fueron dos breves relatos del ingeniero francés Alfredo Ebelot, “El último pueblo del mundo” y “Cómo se forman las aristocracias”, contenidos en su libro “La Pampa”.
Para la dirección y puesta en escena fue convocado el prestigioso maestro Constantino Juri, quien montó en la misma sala la ópera de Pergolessi, “La serva padrona” (1997), y en 1986, en Casa de la Cultura, “La sentencia”.
El elenco de esta primera producción estuvo compuesto por Tachi Benito, Lalo Bertoni, Gladys Aristimuño, Violeta Bosch, Carmelo Scala, Mario Loza, Marcelo Merlo y Eduardo De París. La asistencia de dirección fue responsabilidad de Ana María Bertoni mientas que Luis Iurisevich se encargó de la escenografía y Juan Carlos Nicolau del vestuario.
Tras el suceso de esta apuesta, la actividad continúo con numerosas producciones que, año a año, se dieron cita en el Auditorio “Ciudad de las Artes”, y también recorrieron distintas ciudades de Río Negro y Neuquén.
Los elencos fueron seleccionados especialmente para cada propuesta. De esta forma, distintos actores de la zona, tuvieron la oportunidad de participar de las diferentes puestas y así, aportar su calidad artística a la Comedia de Fundación Cultural Patagonia.
El 2001 fue un año cargado de propuestas teatrales, con el estreno de tres producciones.
En abril de ese año, subió a escena “Mattinata” de Jorge D’Elía, dirigida por Carlos Thiel, también responsable de la escenografía y la puesta de luces. La obra estuvo protagonizada por Marcelo Merco, Lalo Bertoni, María Eugenia Bermejo y Verónica Caliva. Mercedes Velazco se encargó de la utilería; Juan Carlos Nicolau del vestuario; Alan Tetchiev de la musicalización y Ana María Bertoni de la asistencia en la dirección.
Definida como una inteligente parodia de la soledad y la frustación, la historia se centraba en dos acciones que confluían con una mirada impiadosa sobre la pobreza económica y humana. “Mattinata” obtuvo el Primer Premio Nacional de Teatro 1978/9 otorgado por la Secretaría de Cultura de la Nación. Pero esta distinción recién se hizo pública y se entregó a su autor, Jorge D’Elía, en 1983 con el retorno de la democracia.
En julio de ese año (2001), fue el turno de la obra para niños “Saltimbanquis” de Sergio Bardotti y Luis Bacalou y adaptada por Carlos Piamessi. La propuesta contó con la dirección del coreógrafo, bailarín y director teatral Mario Martínez, especialmente convocado para esta puesta. El elenco lo conformaron Pablo Muñoz, Ariel Roldán, Gladys Aristimuño, Tatiana Cannistracci, Patricio Seguel, Emiliano Sánchez, Daniela Morbelli, Rosana Zeballos, David Fuentealba, Paula Garrido, Marilina Mora y Ariel Telmo. Los músicos en escena eran Marcelo Ochonga (flauta), Pablo Cañón (clarinete), Brenda Diaco (fagot), Pablo Bolthauser (guitarra eléctrica) y Fabián Poblete (percusión). Los arreglos instrumentales fueron responsabilidad de Orlando Tumini. Ángel Tocce se encargó de la pintura escenográfica, Mario Martínez del diseño de la iluminación, Ana María Bertoni de la asistencia en la dirección, y Santiago Aldana de la dirección musical.
La historia se centraba en un burro inteligente, un perro servil, una gata histérica y una gallina cansada de que le roben los huevos, que deciden huir y comenzar una vida dedicada al arte. En ese desandar, descubren que nada es sencillo pero que, sin embargo, la importancia de seguir los sueños y tratar de cristalizarlos, valoriza a cualquier ser vivo.
El director Mario Martínez fue especialmente invitado para dirigir la obra.
Durante septiembre de 2001 se presentó la pieza de Roberto Cossa, “La nona”, dirigida por Ana María Bertoni, también encargada de la puesta de luces. El elenco estuvo conformado por Lalo Bertoni, Teresita Webhe, Héctor Paschetta, Silvia Tauro, Patricio Seguel, Rosana Zeballos y Marcelo Merlo. La escenografía fue una creación de Walter Gatica y Ángel Tocce. Natalia Laverna fue la responsable de la utilería y Luis Aguilar de la asistencia en la dirección.
La nueva mirada sobre esta clásica obra, marcó el debut en solitario en la dirección de Ana María Bertoni, quien tenía una experiencia previa con el texto cuando la Comedia de Casa de la Cultura la llevó a escena de la mano del director Eugenio Filipelli en 1978.
Bertoni comentaba, con motivo del estreno, que “la obra marcó una época muy importante en la Comedia de Casa de la Cultura, por eso decidí reponerla. Pero también es Cossa, todo lo que él hace me puede, es extraordinario”.
2002 fue el año en que se estrenó una propuesta que conjugaba dos obras, “El acompañamiento” y “Hay que apagar el fuego”, de Carlos Gorostiza. Este espectáculo contó con la dirección de Ana María Bertoni, y la actuación de Luis Aguilar, Silvia Tauro y Lalo Bertoni. En ambas piezas se ponen a prueba los valores de la amistad: la analogía de una relación afable y el antagonismo de un vínculo de traiciones. Con gran sentido del humor y una mirada original, el planteo del reconocido dramaturgo Carlos Gorostiza, logró el masivo apoyo del público regional.
En el transcurso de esa temporada (2002), también se presentó “Sábado de vino y gloria” de Alberto Drago, dirigida por Horacio Medrano y Ana María Bertoni. Como ocurrió en otras oportunidades, el autor de la obra estuvo presente durante el estreno.
El relato acompañaba a una familia cuyos hijos quedan huérfanos. La hija mayor se hace cargo de la crianza de sus cuatro hermanos, cada uno con su historia particular. A esto se suma la convivencia con un pensionista. Un cuento trágico pero con mucho humor, escrito por Drago en 1975.
El director Horacio Medrano, quien residía en Buenos Aires, viajó durante varios meses a General Roca para encargarse de su labor, convirtiéndose en otra más de las tantas figuras del quehacer artístico nacional que desarrollaron su trabajo en el ámbito de Fundación Cultural Patagonia.
El grupo de intérpretes lo formaron Sonia Faure, Ariel Roldán, Marcelo Merlo, Rosana Zeballos y Andrés Lizewsky. La escenografía fue un diseño de María Esther Galera, y su realización correspondió a Horacio Maureira. Graciela Gutiérrez se encargó del vestuario, José Bieguer de la iluminación, y Alan Tetchiev y Brenda Diaco del sonido.
La producción teatral de 2003 fue una pieza de Oscar Viale, “Chúmbale”, dirigida por Horacio Medrano y Ana María Bertoni. El elenco lo formaron Silvia Tauro, Luis Aguilar, Liliana Bertrán, Albino Antolini, Marcelo Merlo y Rosana Zeballos. La escenografía fue un trabajo de Esther Galera, asistida por Sonia Faure. José Bieguer se encargó de la iluminación y Brenda Diaco del sonido. Lalo Bertoni fue el asistente de dirección.
La obra, estrenada originalmente en 1971, describe los avatares de una familia en la que el padre, instigado por su mujer, ejerce un poder autoritario sobre el resto. El drama se suscita cuando llega al hogar la hija mayor y el yerno, quien pronto comienza a tener conflictos con su suegro y el resto de los integrantes del clan.
Uno de los directores, Horacio “Pucho” Medrano, expresaba con motivo del estreno: “Esta es una de las obras más acabadas de Viale, aunque no es su trabajo cumbre. Está relacionada con el sainete y los escándalos en los conventillos de principio del siglo pasado, donde la base de la intriga son las confusiones, las corridas y situaciones tragicómicas que vive la familia”.
Al año siguiente (2004), el elenco se lució con “El cruce sobre el Niágara” de Alonso Alegría, y “Rosa de dos aromas” de Emilio Carballido, ambas dirigida por Horacio Medrano.
“El cruce sobre el Niágara” estuvo protagonizada por Luis Aguilar y Natalia Manuel. María Esther Galera diseñó la escenografía, que fue realizada por Horacio Maureira. El sonido fue responsabilidad de Brenda Diaco y las luces de José Bieguer. Pablo Boltshauser se encargó de la compaginación musical y Darío Di Meglio de los efectos especiales. Mercedes Velasco fue la asistente de dirección y Lalo Bertoni estuvo a cargo de la supervisión técnica y la asistencia general de la pieza. El entrenamiento acrobático lo desarrollaron Verónica Caliva y Leo Schmidt. Horacio Medrano dirigió nuevamente una pieza para Fundación Cultural Patagonia, encargándose también del diseño de la iluminación.
La obra del peruano Alegría se centra en un episodio “real e histórico”, los 18 cruces caminando sobre un alambre ubicado por encima de las caudalosas aguas del río Niágara, de un equilibrista francés en el año 1870, que luego se transforman en una metáfora “del transcurrir de la vida misma hacia una orilla esperanzadora”.
“Rosa de dos aromas” contó con la actuación de Silvia Tauro y Sonia Faure. La escenografía fue un diseño de Esther Galera, realizado por Horacio Maureira. Pablo Boltshauser se desempeñó como operador de sonido, y José Bieguer como iluminador. Mercedes Velasco, Verónica Caliva y Lalo Bertoni se encargaron de la asistencia en diferentes áreas.
La historia buceaba en la existencia de dos mujeres en un mundo acotado y silencioso que despertaba cuando se precipitaban los acontecimientos. Ambas llegan a la cárcel para salvar a un hombre, acusado de violar a una menor. Provenientes de estratos sociales muy diferentes, las protagonistas se unen a un abogado para lograr la liberación del misterioso hombre que las une.
“Ruido de rotas cadenas” de Ricardo Halac, fue la propuesta de 2006, bajó la dirección de Olga Corral, quien se convirtió en la directora de la Comedia de Fundación Cultural Patagonia a partir de ese año. La obra la protagonizaron Magdalena Aguirre, Cachi Banacloi, Julián De Bonis, Belén Gregorio, Claudio Lobo, Lalo Bertoni, Celeste Flores y Alicia Martín. El vestuario fue una creación de Claudio Clozza, y la escenografía de Martín Vivas. José Bieguer se encargó de la puesta de luces, y Fernando Sánchez del sonido. Pablo Scattone fue el asistente de dirección.
El relato acompaña a una pareja humilde que arriba al Registro Civil con intenciones de contraer matrimonio. El juez se niega a casarlos, alegando que “están fuera de la ley”, ya que el novio no tiene casa ni trabajo, y la novia está embarazada. Lo grotesco y lo cómico de esta obra se unen para armar una analogía de la realidad de un país en el que lo legal y lo justo no siempre van de la mano.
A esta producción, le sucedieron “Plaza criolla” de Ernesto Sabattini en 2007, “Dos mujeres” de Javier Daulte y “La edad de la ciruela” de Arístides Vargas en 2008, y “Lombrices” de Pablo Albarello en 2009.
“Plaza Criolla” narra con humor los encuentros y desencuentros en una plaza de personajes cotidianos que ponen de manifiesto nuestra identidad criolla; en cada uno de ellos podía verse reflejado cualquier espectador. A propósito de la obra, su autor expresaba: “Es mentira que la risa es salud .Si lo fuera no pondría en peligro nuestras costillas. La risa no afloja las tensiones. Pero ya que se trata de reirnos….me dije: hagámoslo al aire libre que por lo menos es sano para los pulmones”.
Integraron el elenco: Cachi Banacloi, Magdalena Aguirre, Julián De Bonis, Belén Gregorio, Claudio Lobo, Eduardo Bertoni y Alicia Martín. El vestuario fue una creación de Claudio Clozza, siendo la dirección general y puesta en escena de Olga Corral.
“Dos mujeres” recibió el máximo galardón en la Fiesta Provincial de Teatro, desarrollada en Viedma en 2008, y así representó a la provincia en la Fiesta Nacional de Teatro, que se dio cita en Chaco en 2009. La obra estuvo protagonizada por Laura Raiteri y Soledad González. Oscar Cayón fue el responsable de la asistencia de dirección, Juan Carlos Nicolau del vestuario, Fernando Sánchez del sonido y José Bieguer de la escenografía. La dirección general perteneció a Olga Corral.
El relato de Daulte se centraba en Alejandra y Clara, dos mujeres que conviven en un departamento y aguardan a un hombre que han citado a través de un anuncio en una revista. Mientras esperan, nuevas situaciones surgen, en las que, desde el humor y el dolor, transitan temas como la soledad, la negación del amor y el hartazgo de la vida cotidiana. El desenlace deja al desnudo la fragilidad interior de las dos protagonistas.
Javier Daulte es un reconocido dramaturgo, guionista y director de teatro que divide su labor entre Argentina y España, donde en 2006, fue nombrado director del teatro Villarroel, una de las salas más prestigiosas de Barcelona. Por sus trabajos ha recibido, entre otros, los siguientes premios: Fondo Nacional de las Artes, ACE (en seis oportunidades), Premio Clarín, Martín Fierro, María Guerrero (en dos ocasiones) y Premio Butaca (España). Con muchos de sus espectáculos ha participado en numerosos festivales internacionales.
También en el 2008, la institución dobló la apuesta teatral con otra propuesta, “La edad de la ciruela” de Arístides Vargas, que contó con la actuación de Natalia Manuel, Vilma López, Alicia Martín, Graciela Repetto, Ilenia Zaccaría, Lorena Zurita y Mariela Capitalucci. El vestuario fue una creación de Juan Carlos Nicolau y la realización del mismo estuvo a cargo de Iván González. Oscar Cayón se desempeñó como responsable del diseño de luces y la asistencia de dirección. Olga Corral dirigió la puesta.
Esta obra reflexiona sobre el paso del tiempo a través de distintas mujeres integrantes de una misma familia. El encuentro entre dos hermanas y su contacto con viejas cartas, les permite desandar un viaje por sus memorias. La infancia en la casona familiar y los sentimientos de nostalgia y soledad que surgen a través de esos recuerdos aparecen trastocados por la distancia. Un relato emocionante que bucea en la historia de cada ser humano, desde su nacimiento hasta el final de los días, lo que le permitirá al espectador identificarse con las vivencias que dominan la anécdota.
El autor de la pieza es Arístides Vargas, un reconocido dramaturgo y director de teatro que ha dirigido importantes elencos latinoamericanos, entre los que se destacan la Compañía Nacional de Teatro de Costa Rica, el grupo Justo Rufino Garay de Nicaragua, el Taller del Sótano de México y la agrupación Malayerba de Ecuador, que lidera en la actualidad.
Heber Marco y Maximiliano García fueron los protagonistas de “Lombrices”, la apuesta teatral de Fundación Cultural Patagonia del 2009. La obra de Pablo Albarello recorrió distintos escenarios de la zona. Durante el 2010 fue presentada a la consideración del jurado de la Fiesta Provincial de Teatro.
Esta pieza relata la experiencia de Martirio y Consuelo, dos ancianas que viven recluidas en un edificio de departamentos. Ellas habitan un mundo paralelo, saturado de delirios y nostalgia por un pasado mejor. El edificio se incendia, es evacuado y el fuego sofocado, pero las mujeres no tienen porqué saberlo. Entre contactos con el más allá y la confesión de un amor prohibido, transcurren su existencia entregadas a un juego macabro: asesinarse adoptando los argumentos de famosas películas de Hollywood.
El autor de esta historia es Pablo Albarello, un joven dramaturgo y actor argentino, quien escribió, entre otras, “Cuatro obras sanitarias” (Premio Cavern a la Mejor Obra Teatral 2003, estrenada en el Paseo La Plaza de Capital Federal, con dirección de Edda Díaz), “Guarda abajo” (Premio Certamen de Dramaturgia Argentores 2003, estrenada en Buenos Aires y Montevideo) y “Revolú” (Premio Concurso de Teatro Breve de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Córdoba). “Lombrices” recibió la Mención en el Concurso de Obras Inéditas del Fondo Nacional de las Artes 2004 y la Mención en el Tercer Concurso Nacional de Obras de Teatro de Humor. Fue estrenada en el Centro Cultural General San Martín, con dirección de Eduardo Calvo, y también en España, Chile, México, Uruguay, Bolivia, y en varios lugares del país.
El vestuario fue de Juan Carlos Nicolau, el diseño escenográfico de Claudio Clozza y la realización del mismo perteneció a José Bieguer. Fernando Sánchez fue el responsable del sonido, Heber Marco del maquillaje y la caracterización, y Oscar Cayón del diseño de la iluminación y de la asistencia en la dirección. Olga Corral se encargó de la dirección general de la puesta.
El sábado 8 de mayo de 2010, la Comedia de Fundación Cultural Patagonia estrenó la obra “No sé tú” de Susana Torres Molina.
“No sé tú” expone con una mirada cargada de ironía y mucho humor, el tema de la maternidad. La pieza entrelaza las vivencias de cuatro mujeres que están en la sala de espera de una maternidad. Con la llegada de una de ellas para visitar a su amiga, quien está por dar a luz, a través del método de inseminación artificial, las conversaciones entre estos seres desencadenan reflexiones lúcidas sobre el rol de la mujer en la sociedad.
La pieza fue escrita por la reconocida actriz, escritora, dramaturga, directora e investigadora teatral argentina Susana Torres Molina. Desde el estreno de su obra “Extraño juguete” en el Teatro Payró en 1977, dirigida por Lito Cruz, el camino de esta exquisita representante del quehacer cultural nacional se ha diversificado con notables producciones de su autoría, presentadas en nuestro país y el exterior. Algunas de sus piezas fueron estrenadas en Nueva York, Washington, Río de Janeiro, Madrid, Londres, México, Montevideo y Caracas. Entre sus creaciones se encuentran “Y a otra cosa mariposa” (1981), “Soles” (1982), “Espiral de fuego” (1985), “Los alimentos de la piel” (1992), “Paraísos perdidos” (1997), “Azul metalizado” (2001) y “Manifiesto vs. Manifiesto” (2007), entre muchas otras. “No sé tú” se estrenó en 1999 en Capital Federal, y estuvo protagonizada por Alejandra Majluf, y contó con la dirección de Mónica Galán.
La Comedia de Fundación Cultural Patagonia presentó esta pieza con las actuaciones de Belén Gregorio, Graciela Repetto, Silvina Morales y Marina García Barros. El vestuario es responsabilidad de Juan Carlos Nicolau, y la banda sonora del Centro de Producción del IUPA. Cachi Banacloi es el asistente de dirección, y diseñador de las luces, y Fernando Sánchez es el técnico de sonido. La dirección general pertenece a Olga Corral.
El domingo 22 de agosto de 2010 la Comedia de Fundación Cultural Patagonia estrenó la obra infantil “Viaje al corazón” de María Rosa Pfeiffer.
En esta oportunidad, el elenco estuvo completamente integrado por alumnos del Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA). Tomás Parietti, Marcelo Crespo, Paula Cabezas y Victoria Cepeda fueron los intérpretes elegidos para esta puesta. Matías Palacios se desempeñó como asistente técnico y de dirección, Claudio Clozza fue el responsable del diseño del vestuario, y Marcela Caldironi y Martín Miranda, de la preparación musical. La dirección general perteneció a Olga Corral.
“Viaje al corazón” es una comedia musical ambientada en un futuro en el que un niño no recibe el afecto de sus padres. Tres simpáticos personajes llegarán para ayudarlo a encontrar “eso” que llaman “corazón”. Con humor y música, la pieza plantea los problemas de la mayoría de los chicos en la actualidad, quienes se encuentran seducidos por la tecnología y se olvidan de jugar, ayudados también por los adultos y sus múltiples obligaciones, que no les permiten compartir más tiempo con sus hijos.
La obra es una creación de María Rosa Pfeiffer, quien ha desarrollado una intensa actividad como actriz, directora, dramaturga, artista plástica y docente, desde 1980. Con más de veinte piezas escritas, Pfeiffer ha recibido innumerables galardones en su trayectoria artística. Entre sus obras, se encuentran “Misterios de puro cuento”, “Un simio oscuro”, “Globos en la selva”, “Sobre un barco de papel” y “Humo de agua”, entre muchas otras.
Con la dirección de Olga Corral, la Comedia de Fundación Cultural Patagonia presentó “Decir sí” de Griselda Gambaro, el viernes 20 y el sábado 21 de mayo de 2011.
“Decir sí” es una creación de la prolífica escritora argentina Griselda Gambaro, quien concibió el relato en 1981, en plena dictadura militar. Con sólo dos personajes: el cliente y el peluquero, la autora desarrolla una intensa analogía sobre el poder. Cada protagonista encarna un polo opuesto en el esquema de poder: verdugo y víctima. Uno es arrogante e imprevisible, el otro, inseguro y complaciente. Entre ambos se genera un vínculo inseparable, en el que los dos expondrán sus visiones sobre la realidad que los rodea. La autora aborda el tema con humor, aunque provisto de una dramática intensidad subyacente en el constante enfrentamiento entre los personajes.
El elenco de la producción está conformado por Germán Burgos y Santos Riera. El vestuario es una creación de Claudio Clozza, y la asistencia técnica y de iluminación de Fernando Sánchez. Olga Corral es la directora del espectáculo, asistida por Rocío Encina.
2011 tiene un segundo estreno teatral, con la presentación de “Jardín de otoño” de Diana Raznovich. La Comedia de Fundación Cultural Patagonia estrena la pieza, con dirección de Olga Corral, el próximo sábado 6 de agosto a las 21,30 en el Auditorio “Ciudad de las Artes”, ubicado en Rivadavia 2263 de Roca.
Magui Aguirre, Celeste Flores y Matías Palacios son los protagonistas de “Jardín de otoño”, una comedia que reflexiona sobre las ilusiones y los sueños, la realidad y la ficción, y los sentimientos más profundos del ser humano. La trama se centra en Rosalía y Griselda, quienes comparten sus vidas obsesionadas con su novela televisiva preferida, y las fantasías que se generan a través del galán principal, Mariano Rivas. En su intento por alcanzar la felicidad tan deseada, aunque la misma sea efímera y ficticia, los tres personajes establecerán un vínculo que les permitirá desnudar sus conflictos y los llevará a un desenlace inesperado.
Diana Raznovich concibió “Jardín de otoño” hace 23 años. La obra se estrenó en 1983 en el Teatro Olympia de Capital Federal, con un elenco conformado por Ana María Casó, Tina Serrano y Mario Pasik. Luego, la pieza contó con innumerables versiones, incluyendo una exitosa puesta bonaerense en la que Carlos Perciavalle y Guillermo Gil encarnaban los personajes femeninos, en 2010.
Raznovich estrenó su primera obra, “Buscapies”, en 1968. La escritora porteña abandonó su carrera universitaria en Letras para dedicarse a su vocación teatral, creando gran cantidad de piezas, entre las que se encuentran “El guardagente” (1970), “Texas en carretilla” (1971), “El contratiempo” (1973) y “Plaza hay una sola” (1975). Luego vino “Marcelo, el mecánico” (primera versión de “Jardín de otoño”) y en 1981, para el ciclo de Teatro Abierto, “Desconcierto”. “Jardín de otoño” está en cartel en Alemania, Italia y España. Actualmente, Raznovich, dirige talleres para escritores en España.
La Comedia de Fundación Cultural Patagonia presenta esta pieza con el diseño de luces de Fernando Sánchez y Rocío Encina, también responsables de la iluminación y el sonido, respectivamente. Juan Carlos Nicolau es el creador del vestuario, y el Centro de Producción del Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA), de la banda sonora. Olga Corral es la directora del espectáculo, asistida por Rocío Encina.
“Eran cinco hermanos y ella no era muy santa” es el nombre de la obra de Miguel Iriarte que la Comedia de Fundación Cultural Patagonia estrena el viernes 18 de mayo de 2012. La producción teatral del reconocido grupo, sube al escenario del Centro Musical de FCP, ubicado en Rivadavia 2263 de Roca, a las 21:30.
La pieza transita la relación de una madre, protectora y dominante, con sus cinco hijos. Durante el festejo del cumpleaños de la progenitora, se suscitan diversos conflictos, atravesados por un lenguaje trágico y cómico. Tópicos fundamentales como la identidad, la elección sexual, el poder materno, la orfandad, etc.; son desarrollados durante la trama con un desenlace en el que el aspecto cultural marca el destino de los protagonistas.
El elenco de “Eran cinco hermanos y ella no era muy santa” está compuesto por Belén Gregorio, Ricardo Peinado, Celeste Flores, Matías Palacios, Ian Caleb Molina, Magui Aguirre, Santos Riera, y Olga Corral, quien se desempeña en un papel primordial en la pieza, aparte de cumplir con la responsabilidad de la dirección general del espectáculo, compartiendo esta última labor con Rocío Encina. La escenografía fue concebida por Gabriel Urweider, y Rocío Encina, quien también fue la encargada del diseño de luces y vestuario. Fernando Sánchez y Nadia Jurado son los técnicos de luces y sonido.














